Los Países Bálticos

Nos gustaría hablaros de la Europa oriental, pero a la vez en una de las zonas más nórdicas del continente, exceptuando los países escandinavos. Los Países Bálticos, o Repúblicas Bálticas. Poco a poco iré actualizando en el blog los post en los que narraré los lugares singulares y hermosos por los que vaya pasando. De momento os dejo un pequeño aperitivo para conocer de un modo general esta bella parte de Europa.

mapa

Países o Estados Bálticos son todos los que rodean o están bañados por las aguas del Mar Báltico, si bien es cierto que este nombre suele hacer referencia a tres: Estonia, Letonia y Lituania. Realmente otros países como la vecina Polonia, Suecia o Finlandia también deberían ser llamados así, aunque en la realidad y en la mente de todos nosotros los tendemos a catalogar en otros grupos.

Los tres países a los que me refiero están en el área sur-oriental de la zona báltica, con playas infinitas, bosques vírgenes y cordillera quebradas. Toda la región tiene unos 7.000.000 de habitantes y son países fronterizos con la Federación Rusa, Bielorrusia, Polonia y Kaliningrado, región que pertenece a Rusia a pesar de no estar unida físicamente a ésta. Toda el área es bastante semejante en relieve, aunque quizás sea Estonia la parte más plana. Casi toda la población se centra en las tres capitales: Tallin, Riga y Vilnius (o Vilna) a las que haré protagonistas de post independientes.

Toda la zona ocupada por estos países está muy virgen, prácticamente entre el 40 y el 50 % de la tierra son frondosos bosques, por lo que es un lugar con abundancia de parques naturales, la mayoría de ellos protegidos y explotados como tal. Son innumerables los ríos, lagos y zonas húmedas; lo cual hace que la fauna y la flora sean excelentes. Esta parte de Europa es muy rica en rutas de aves migratorias. En los tres países abundan los frutos silvestres y las bayas, sobre todo las rojas, con las que se hacen varias bebidas, vinos y licores. También encontramos líquenes árticos, orquídeas y muchas setas. También es un lugar con una gran fauna salvaje, así abundan los osos, lobos, cigüeñas, focas o alces.

Históricamente la zona se mantuvo alejada de los grandes imperios de la Antigüedad y no fue conquistada por ninguno. Su sociedad era tribal y los habitantes originarios del lugar eran una serie de pueblos, conocidos en general, como los Baltos, habitantes con distintos orígenes, pero la mayoría indo-europeos y asiáticos, que a su vez se mezclaron los que ya había. Sin embrago es cierto que el Imperio Romano conocía la zona, ya que toda el área del Báltico era (y es) famosa por la producción de ámbar. Así los romanos hicieron una serie de rutas comerciales a través de Centroeuropa, con calzadas romanas incluidas, para poder traer hasta el Mediterráneo el preciado material, esa vía fue la famosa Ruta del Ámbar.

ambar

cruz hierro

La Cruz de Hierro, símbolo de los Teutones.

El cristianismo llegó muy tarde al lugar. En el siglo XIII los habitantes bálticos seguían siendo paganos, principalmente seguidores de las religiones druídicas, más antiguas. Incluso Lituania fue la que se cristianizó más tardíamente, siglo XIV, a pesar de ello fue la que más férreamente abrazó la religión cristiana, también en la actualidad, ya que la influencia de la cercana, y muy católica Polonia, estaba presente. No se sabe demasiado de las costumbres paganas previas, únicamente a través del folklore, las canciones populares, algunos restos artísticos (muy pocos) y escasos textos. Estas costumbres previas a las bulas papales de Clemente III e Inocencio III en la Baja Edad Media, que dieron margen a la cristianización, nos son bastante desconocidas; si bien en la actualidad, en los tres países, están teniendo cierto repunte. Los Papas permitieron que distintas órdenes de caballería llegaran a la zona para evangelizarla, hubo principalmente dos órdenes importantes en el área: los Caballeros Teutónicos y La Orden de los Caballeros Livonios de la Espada, aunque estos se fusionaron finalmente con los primeros. Estas guerras y conquistas tienden a llamarse la Cruzadas Bálticas. Pero antes de que esto ocurriera, los pobladores del Báltico (excelentes marineros y expertos en la construcción de barcos) tenían una religión animista, por la que creían que las plantas, los árboles, los ríos, los mares o las montañas tenían alma. También los animales o los lugares la tendrían, y muchos de los seres vivos eran realmente la representación de espíritus y dioses naturales. Por lo tanto había bosques o estanques sagrados, con oraciones, rituales y canciones a ellos. Algunos de los dioses principales eran:

  • Dievs: Cielo
  • Saule: Sol
  • Pérkunas: Trueno
  • Menes: Luna
  • Taara: Guerra
  • Ahti: Agua
perkunas

Casa de Pérkunas. Lugar donde se cree hubo un templo a este dios

Cuando llegó el cristianismo se hizo una importante labor de educación y formación, así como un aumento del comercio con países como Alemania (los Teutones eran alemanes) o Suecia. También se hizo mucha fuerza en la importancia de la Virgen María y la implantación de la jeraquía religiosa, los Jesuitas fueron unos de los evangelizadores más importantes. En el siglo XVI llegó la Reforma protestante, y en este momento la mayoría de los comerciantes burgueses eran alemanes, por lo que vieron en ello un buen modo de alejarse del Papado. La Reforma fue impuesta y muchas iglesias cambiaron su aspecto, después la cosa volvió a variar a causa de distintas guerras, y el cristianismo se retoma con fuerza. Actualmente los tres países tienen ambas religiones y conviven sin problema; aunque Lituania es la más católica de las tres. Los judíos también fueron un pueblo muy importante en el lugar, ya que eran expertos banqueros, comerciantes y artesanos; llegaron en el siglo XIV cuando el rey Gediminas los invitó para aumentar el comercio.

Toda la zona se encontraba (y se encuentra) en una encrucijada comercial importantísima. Es la llave entre los países escandinavos, Rusia, Europa del este, Europa central, además de contar con excelentes puertos naturales. Por eso fueron muchas las potencias que quisieron hacerse con los tres países. Rusia, Suecia, Polonia, Alemania… ello llevó a una gran cantidad de guerras: la Guerra Livona, La Guerra de la 30 Años, La Gran Guerra del Norte… Los siglos XVII y XVIII fueron muy duros para los habitantes locales, ya que todo el territorio era el  campo de batalla de las naciones más poderosas. En el siglo XVIII se hizo una repartición de Polonia hasta en tres ocasiones, y en la última Catalina la Grande de Rusia se quedó con toda la zona báltica para la causa de los zares; Polonia había desaparecido. Es cierto que durante este período hubo paz, pero también se obligó a los habitantes a hablar ruso, olvidar las tradiciones locales, los idiomas regionales fueron suprimidos y el culto ortodoxo fue impuesto.

Con la llegada de la I Guerra Mundial, todo cambia. Este conflicto hace que Rusia pierda varias batallas importantes, el pueblo se encoleriza con los zares y llega la Revolución Rusa de 1917. Tras un breve gobierno de transición, un golpe de estado del Partido Bolchevique de ideología marxista y liderado por Lenin, toma el poder y se crea la URSS. Este momento es usado por los tres países para proclamar su independencia en 1918. En todos ellos hubo una serie de gobiernos débiles que acabaron cayendo. Dicha caída viene dada por la firma del Pacto Secreto de No Agresión Ribbentropp- Molotov entre la Alemania Nazi y la URSS de Stalin. En ese pacto las dos naciones se repartían parte de Europa, así la URSS invadió Estonia, Letonia y Lituania, al igual que Polonia. Posteriormente Hitler rompe el pacto, e invade la URSS, comenzando la II Guerra Mundial.

Durante la guerra los tres países fueron arrasados primero por la URSS (al invadirlos), luego por Alemania al invadir la URSS, y posteriormente por la URSS al reconquistar la zona de camino hacia Berlín. Miles de judíos fueron asesinados y llevados a los campos de exterminio.

Tras la guerra los Países Bálticos fueron parte de la URSS, junto con el resto de países que formaban el Telón de Acero. Pero con la caída de la Perestroika en 1991, todos pudieron finalmente volver a independizarse. Tras años de problemas económicos, hoy son países con un buen crecimiento, abiertos, dentro de la UE y la OTAN, los tres son miembros de la Eurozona, están apostando por las nuevas tecnologías, la electrónica y las comunicaciones como motores de sus economías, siendo también el turismo un elemento importante.

Poco a poco os iré contando más cosas de lo que hay y ví por allí, así como de la arquitectura y el arte; ya que los monumentos y los centros urbanos están perfectamente restaurados y mantenidos, por ello los cascos históricos de las tres capitales fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Imágenes: propias y Wikipedia

Anuncios

3 pensamientos en “Los Países Bálticos

  1. Muy interesante la historia de estos tres países. He visitado Estonia, pero los otros son una asignatura pendiente. En mi blog escribí sobre la vecina Polonia, así que seguiré el tuyo para ver como has encontrado a esos sitios.

    • Hola Roberto. Muchas gracias por tus palabras. Poco a poco, según el tiempo que tenga, iré escribiendo más cosas sobre los lugares que visito. Puedes entrar a mi Instagram a través del blog y ver las imágenes de estos lugares. También conozco Polinia, es estupenda, y en algunas cosas me recuerda al resto de los Países Bálticos. Me uno a tu blog para contrastar opiniones. Un saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s